24 abr. 2012

INOCENCIA: Ese divino tesoro en peligro de extinción

Hora de la cena. Plácido, relajado y divertido momento que comparto con Dante cada día.

"Mami, sabés que? Fulanita (una nena de 5º grado) hizo el amor con su novio!"

Yo, que ya tenía el cacho de pollo a punto de pasarme por la glotis, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para evitar el inmediato egreso del mismo o, lo que habría sido peor, mi atragantamiento y posterior deceso sin haber escuchado el resto de la historia. 

"Qué? De dónde sacaste eso?" (obviamente sabía la respuesta pero fue un desesperado intento por ganar tiempo mientras elaboraba (sin lograrlo) una respuesta mínimamente adecuada. 

"Ella misma me lo contó"....

Yo tosía, tomaba agua en laaaargos sorbos... 

"Si, mami fue así: su novio sacó su pito, ella puso su vulva y hacían así". (dedito índice derecho + dedo gordo formando un círculo; dedito índice izquierdo entrando y saliendo del mencionado circulito.

"Pero Dante"...

"Ay mami, papá y vos lo hicieron para que yo naciera eh? sino, yo no estaría acá." Bueno, el nivel de claridad y normalidad con el que hablaba entre bocado y bocado, me dejó un poco perpleja y desconcertada.

"Bueno, ya estoy, voy a buscar un yogur". Vuelve a la mesa con un yogur en una mano y su pito en la otra mientras decía "oh, madre, ven, hagamos el amor y tengamos un hijo!" ...

Bueh, parece que zafé de contestar la típica "mami, cómo se hacen los bebés?"... sin palabras.