21 jul. 2009

FALLECIO SU PADRE, Y SE ENTERO POR FACEBOOK

"Ela" nunca había conocido a su padre. Cuando nació, sólo le presentaron a su mamá, su hermano y su abuela, y creció con este peculiar concepto de familia durante varios años.

Ela comienza la escuela primaria y su concepto de familia se ve cuestionado al oir a sus compañeritas hablar de "papá". "Uy, esta figurita no la tengo yo", pensaba la inocente cabecita de Ela. "Hoy cuando llego a casa le pregunto a mamá". Y asi fue, la pequeña vino con sus concretas preguntas, a lo que sólo obtuvo evasivas respuestas. La nena fue creciendo y viviendo la historia a su manera según iba recabando información casual porái. Y no por preguntar, sino por pescar algún comentario en conversaciones de mayores.

Hasta bien entrada su adolescencia, Ela nunca había preguntado nada, ni habia intentado siquiera jugar al detective y averiguar cosas por su cuenta ... Se conoce que con los bolonkis propios de la adolescencia tenía bastante como para encima agregar la búsqueda de mágicas respuestas con respecto a la ausencia de su padre.

Pues bien, nuestra adulta Ela, ya casada, decide irse del país a probar suerte a otro lado. "Ah, mi viejo era Italiano! buenísimo, pido la nacionalidad Italiana y listo, me voy con pasaporte Europeo". Y recién en ese momento se retomó el tema, pero con la misma indiferencia que hasta el momento, para ella, su padre no era más que unos cuantos papeles que debían ser traducidos.

La burocracia e inoperancia Argentina y otros factores incomprensibles han resultado en la imposibilidad de obtener la ciudadanía Italiana; por una cuestión de respeto al tiempo del lector no lo detallaré ahora. Pero si me decido a escribirlo, tenemos blog para toda la vida!

Ela se fue igual del país; muy en el fondo fantaseaba con la idea de encontrar a su padre, y se imaginaba el diálogo "si, qué tal? me hacés una firmita acá? es para los papeles, viste? me lo piden en el consulado ... no, no .. ahi donde está la crucecita ... aitáaa ... buenisimo, gracias, eh?" y listo.

Recién en los ultimos 5 años, ya fuera de su país, Ela reemplazó su sentimiento de indiferencia por el de incertidumbre ... "donde andará? se habrá vuelto a Italia? estará vivo?". Hubo frustradas búsquedas en Internet (época pre Facebook), intercambio de mails, inscripciones en foros de inmigrantes, etc ... pero del tipo nada, che.

Ayer, Ela encontró en su muro del Facebook un mensaje de su hermano diciendo que una lejana familiar de su padre lo había contactado via Facebook. Al segundo mensaje, luego de verificar el parentesco, le cuenta que su padre había muerto al parecer, hacía tiempo ya.

Baldaso de agua helada y miles de Katrinas de chanes para Ela. En unos segundos, se vio en la obligación a reemplazar su último sentimiento, el de incertidumbre por otro más concreto, pero no pudo encontrar cuál.