21 jun. 2008

1a ETAPA: ARGENTINOS MARAVILLADOS CON TRENES EUROPEOS

Cuando uno sale de su país es inevitable caer en las (a veces injustas) comparaciones. En este caso, los trenes y el metro. Y claro, el Argentino tiene ese qué se yo, viste?

Según pude observar a lo largo de estos escasos 4 años en Catalunya, podría decir que el Argentino pasa por 1 primera etapa casi obligatoria en su proceso de adaptación a los servicios de transporte público: FASCINACION ante la puntualidad, limpieza, seguridad, frecuencia, mapas de información, maquinitas expendedoras de boletos, podés pagar con tarjeta, te da TODO el vuelto, hasta moneditas de centavos, los sistemas de control de boletos, la presencia de policías o seguridad tanto en las estaciones como en los trenes, los espacios para bicicletas, cochecitos de bebés abiertos, sillas de ruedas, etc.

Se lo puede ver en los andenes con una leve actitud de incredulidad al ver los carteles luminosos mostrando la cuenta regresiva en exactos minutos y segundos hasta el arribo del tren, reloj en mano, controlando el contador a ver si es verdad y si! es verdad!!! Entonces surgen las típicas expresiones ... "cheeee, qué bueno!! igual que allá, no? jajaja", "che, viste cuántos canas que hay? lo controlan todo", "los asientos están tapizados, viste?", "mirá cuántos tachitos de basura que hay y están casi vacíos", "wow! aire acondicionado en el metro!!" "Mirá si nosotros no podemos hacer lo mismo en la Argentina? Qué les cuesta?" ... Y ésta es la pregunta desestabilizadora ... la conversación va cambiando el tono ... "y qué querés también? si allá a nadie le importa nada", "es que la gente viste como es, no? no cuidan nada", "y bueno, también, allá son todos unos corruptos, chorros .. hij**depu** kelop***larecon***sumadre .... se afanan todo" etc, etc, etc.