19 mar. 2011

EL HOMBRE ARGENTINO(*) Y SU INVOLUCIÓN EL EL PROCESO DE SEDUCCION

(*) Si sacamos el término ARGENTINO del título, el contenido de este post no cambiaría demasiado, pero como Argentina me centraré en ellos.

Los de allá, allá, antes:


El Argentino posta, conocía a una mina que le gustaba y se fijaba un único objetivo: "ganársela", de ahí en más, "bien parado para la ocasión", saca su artillería de seducción y va con todo a por ese objetivo tan preciado.

El "chamuyo": principal fuente de seducción. Hay que reconocer que el chamuyo Argentino tiene ese ... "qué se yo, viste?" que tanto nos gusta a muchas. Bueno, luego del gran chamuyo, los pasos siguientes son muy concretos y precisos, el Argentino posta no anda con rodeos. Se despide con el típico "bueno, a ver si nos volvemos a ver, etc" pero no tarda ni 20 segundos en pedirte el número de teléfono. Te vas con una mezcla de sensaciones: incertidumbre "me llamará? lo volveré a ver?" y autoestima elevada porque te ha hecho sentir una reina.

En general, no tarda mucho en llamarte, mantenés una conversación seguramente interesante y al toque te invita a salir. En breves minutos ya te fija día, hora y lugar. Simple.

Bueno, ya todos sabemos cuál es la verdadera finalidad de la salida, sabemos perfectamente que "todos los caminos conducen a Roma", por eso se trata de buscar el camino más interesante y desafiante. Así que, concentrémonos en la "cita".

El pibe cae recién duchadito, afeitado, bien empilchado y, generalmente, llega un poco tarde tal vez para:
a) no quedar como un desesperado
b) para hacerse el interesante
c) para convertir su llegada tarde en una simpática pero inverosímil anécdota introducida por la típica "no sabés lo que me pasó".

En fin, a partir de aquí el proceso continúa de manera bastante predecible; el pibe tiene que poner mucho de sí mismo para poder llegar a Roma; y yo apuesto todas las fichas a que sí llega.

Los de allá, acá, ahora

En primer lugar, ya no hay "proceso" de seducción, no interesa; todos quieren llegar a Roma de la manera más fácil y efímera posible.
Ni siquiera te piden el número de teléfono, directamente el Facebook, y encima lo toman como único medio de comunicación, y hasta te "reprochan" porque no estás conectada!. Ya no hay más "cómo estás?", ahora es "estás?". Y no es que te buscan, esperan a que te conectes para "hablarte".
Ojo!, también están los que tienen móviles de ultimísima generación con miles de prestaciones que no usan "porque es caro", y entonces pretenden mantener una conversación via sms, cosa que me resulta totalmente insoportable.
A partir de aquí, el "proceso" se reemplaza por un par de mensajes o comentarios banales en el Facebook, un par de "a ver cuando nos vemos" y lo siguiente, cae indefectiblemente en el "a ver cuándo me invitás ..." Si hasta ese momento te había generado poquitísimo interés, después de esta frase auto referente, el interés pasa a ser nulo en cuestión de mili segundos.

Pasamos del chamuyo enaltecedor de la autoestima a la proposición barata que te hace sentir que no valés ni un café. Pero tomáteláaaaaaa ....


Dedicado a todos los hombres sensibles, especialmente a los de antes, y a los que han sabido y saben seducir mi corazón. (Probablemente muchos no sepan que están en esta categoría).